Este tipo de dieta tiene unas referencias las cuales son:
- Tomar como grasa principal el Aceite de Oliva (en todas sus variantes)
- Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia
- Consumir todo tipo de cereales
- Eliminar o no ingerir casi alimentos procesados, y añadir los frescos y de nueva temporada
- Consumir diariamente productos lácteos
- La carne roja se tendrá que tomar con moderación, y si puede ser, como parte de guisos y otras recetas, Las carnes procesadas en poca cantidad y como ingredientes de bocadillos y platos.
- Consumir mucho pescado y huevo
- La fruta fresca debe de ser el postre diario , mientras que los duces los dejamos para otro ratito
- Agua es la bebida por excelencia de esta dieta, mientras que el vino solo se podrá consumir en recetas y con moderación
- Realizar actividad física todos los dias
Ahora que ya conocemos un poco más sobre este tipo de dieta, vamos a seguir investigando sobre ella, ya que tiene uno orígenes que nos pueden llamar la atención.
El Mar Mediterráneo es un lugar complejo, donde multitud de culturas confluyen desde el inicio de la civilización. Sus características geográficas han permitido que el comercio y el intercambio cultural durante miles de años favoreciera el desarrollo de la civilización occidental, tal y como la entendemos en la actualidad. Y la alimentación no ha escapado a las influencias de las diferentes culturas mediterráneas, de forma que cada zona del Mediterráneo tiene sus particular manera de alimentarse, pero siempre con unos rasgos comunes que caracterizan a lo que hoy conocemos como dieta mediterránea.
¿Cuáles son sus beneficios?
Muchos son los beneficios de esta dieta, como hacer frente a la obesidad y a enfermedades cardiovasculares, contribuye a bajar de peso, controlar la presión arterial y la hipercolesterolemia, y a atrasar el deterioro cognitivo. La práctica habitual de ejercicio físico también ofrece protección contra enfermedades crónicas como la diabetes o el Alzheimer.
El seguimiento de la dieta mediterránea, además de ayudar a controlar el peso e incrementar la sensación de bienestar físico, mejora del funcionamiento de diversos órganos, como el riñón y el corazón. Asimismo, se ha descubierto que la tasa de mortalidad por cáncer es menor entre quienes la practican que en los países del norte de Europa o de América, que tienden a abusar más de comida rápida, los alimentos precocinados y las grasas.
¿Cuáles son sus riesgos?
Esta dieta puede hacer que los niveles de calcio y hierro desciendan en el organismo, por ello, nunca es malo acudir al médico-dietista para realizarnos análisis y si hace falta tomar suplementos en caso de que falten tales minerales, ya que es una dieta bastante proteica.
FUENTES DE INTERÉS:
- www.dmedicina.com
- Blog Salud y Bienestar
- www.edualimentaria.com



